domingo, 12 de octubre de 2014

Día 147: La grieta

      Esa anatomía hecha de carbono. Respira oxígeno el maldito, ¿de qué circo lo sacaron? Sus niveles de neuroconectividad son bajos, una especie de lo más imbécil. Me asombra de sobremanera que hayan logrado conquistar un planeta. Un planeta vacío, sin oposición, supongo. 
      No me extraña que no entienda un comino de lo que digo. Toda especie dotada de inteligencia, bah, algo de público conocimiento, sabe qué tan rudimentario es el lenguaje hablado y escrito. La mente encuentra sus maneras de comunicarse, madre Gaia entiende, somos sus receptores, sus vasijas sagradas. 
      Entender implica muchos aspectos relacionados al posicionamiento de una especie en su espacio interdimensional. El tiempo no existe, el tiempo es muchos, otra pobre ilusión de nuestros parientes involucionados. Mi yo antiguo convive con mi ser futuro y mi ser pasado, existen varias capas, el verbo no logra explicarlo sin antes caer en una contradicción lógica. 
      Se han refugiado detrás de sus tecnologías, como niños asustados. Reemplazaron la fe de los cimientos por la certeza de las alturas. Aspirar al aire es lo mismo que nada. Nada no es suficiente, para ninguna filosofía que se precie de serlo. Quizás no sea el especimen adecuado. Tanto conocimiento velado. 
      Una misión de paz, su mente dice. Una misión de paz que acabó con mi nave. Este sujeto morirá pronto. No tengo los medios para prolongar su vida física. Pasará al otro plano, ya ocurrió y ocurrirá por siempre. Ahí nos encontraremos, estoy seguro que me entenderá. Desde la antiguedad de su especie nos han sabido contactar, la literatura es fértil al respecto. Los antiguos griegos, los romanos, los normandos, han sabido llamarnos dioses, en sus delirios místicos. 
      Una pequeña ayuda de algunos de mis hermanos, eso es todo. Así expresaron sus simpatías por esta raza incompleta. Eso es lo único que no lograré entender, supera mi posicionamiento interdimensional, como es que nuestra raza ha ganado la beneficiencia de unos sujetos cuyas vidas han sido reconcentradas en la materialidad de un cuerpo finito.
      Mejor dejarlo ir. Entiendo que algún día dejaré de ser, porque no he sido nada más de lo que seré. Mi energía no expira, transforma, reconduce, algún día seré hombre.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...