jueves, 13 de noviembre de 2014

Día 179: Sobre un camino efímero

      Vos no entendés para nada las razones de los cumplidos. Yo te digo cosas bonitas y vos tenés que sentirte bien. Así es el trato. No, claro, no está en ningún lado escrito. Es lo que los científicos llaman un acuerdo tácito. Normas de convivencia. Un pacto cultural reglamentado por la sociedad. Algo así. Creo que así lo tendrías que entender.
      Mis padres me advirtieron que no me juntara con personas difíciles y acá estoy, tratando de sacarle jugo a una roca. Mirá, todo comenzó hace unos miles años atrás, cuando fui creado. Nadie pensó que un error de la naturaleza podría convertirse en algo humano pero así ocurrió. Vagué por siglos los confines del universo. Conocí otras civilizaciones, otros modos de compartir el cariño. Toda una enseñanza gratificante. Podría decir que la eternidad me hizo algo más sabio, incluso creo que debe ser cierto. Al menos lo era, hasta que te conocí.
      Pateaste de lleno en el hígado de mis convicciones. En algún punto que no descubro cambiaste mi manera de pensar. Sé que soy algo idiota. El tiempo te hace sabio pero no te quita lo imbécil. Descubrí el carácter de la mesura. Todo a su debido momento. Algunos lo dan por llamar karma. Yo ahora lo llamo ser un cagón. Un cobarde. Un monigote que no vale dos pesos.
      En el exceso, el acto imposible, el arrojo ante lo desconocido, se encuentran las marcas de lo verdadero. Vas a quererlo, vas a desearlo. Es como todo, cae solito. A veces es mejor que acates a las cosas que te digo. No es para hacerte un mal. Por lo contrario. En lo eterno el tiempo es oro, el tiempo cuenta, porque distingue las horas de lo que pasa. Vamos, entendeme, por favor, es que de a ratos todo esto es una locura. 
      No sé cuando voy a morir. De seguro no saberlo también forma parte de mi castigo. También debe ser parte el hecho de que me ignores y me hagas oídos sordos. Y sé que te vas a morir algún día, y me vas a dejar solo, así como vine a este mundo, así como sigo, y seguro así como seguiré. Y hoy me importará. Te lloraré. Mucho, lo juro. Capaz vaya a dejarte alguna que otra flor a tu tumba. Cuando pasen los años la herida se va a cerrar, casi hasta desaparecer. En un par de siglos lo voy a olvidar todo. Así suele pasar. 

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...