miércoles, 19 de noviembre de 2014

Día 185: La trama violeta

      El niño adivinó cada uno de sus pensamientos hasta hacer de su existencia una tarjeta de cartón. El bastardo desdoblaba y giraba sus ideas como si fuesen autitos de juguete. Lo siento, está adentro, jodiendo con mi cerebro.
      El pequeño estaba subyugado ante las imágenes que desfilaban por su cabeza. Poco entendía de qué trataban. Eran cosas de adultos. Inentendibles, como los adultos mismos. A él le gustaba curiosear. Era divertido porque le daba cosquillas en la panza, como si acabara de comer un helado de frambuesa.
      Este hombre le llamó la atención de sobremanera. Las imágenes estaban teñidas de violeta. Un velo cubría sus pensamientos. Algunas cosas pintadas de púrpura, otras delineadas en lila, pero siempre violeta, antes que nada. Una especie de trama violeta que creaba un camino imposible de recuerdos y fotos en movimiento.
      Y las nubes hablaban, decían cosas extrañas, como: "el tiempo llega ya" o "lloverán los ojos, violeta es negro". Toda una sarta de frases sin sentidos. Este adulto parecía un niño camuflado. Aun no se resignaba a abandonar su reino de fantasía.
      Un sol violeta caía sobre el horizonte purpúreo. De a poco todas las imágenes se oscurecían. Una gran cámara negra encerró al intruso. No escaparás, bastardo, nunca, nunca, nunca. El hombre tendido en la calle sobre un charco de sangre decía adiós a la vida. El muchacho a su lado, todavía en pie, observaba, a través de ojos vacíos.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...