lunes, 8 de diciembre de 2014

Día 204: Desgarrado

      El deber de lo parecido. A lo último se la pasaron jugando con nuestro genoma, como si fuesen piezas de rompecabezas intercambiables. A lo mejor después de tanta prueba algo nuevo salía, vaya uno a saber. Todos quisieron lo diferente, aunque lo igual se imponga. 
      El pueblo tiene la sensación que algo se gesta por debajo de las cloacas. Es una especie de virus maligno que no deja nada en pie. Es algo que te destroza como a un muñeco desprevenido. Desde las oscuridades pincha a los seres. Salen agujas de las superficies, indiferentes, anónimas. 
      La realidad golpea con el mazo, el de los duros. En la lejanía el olvido se hace apetecible, tanto como una bocanada de arena en el desierto. Verás el nuevo sol, uno que no caiga en el horizonte. Detendrás con las manos lo imposible de ocurrir.
      Comida del mañana que sueña por ser un nombre. Un muerto itinerante. Golpea y sigue, en las sombras de un algo incierto. Los verás salir por el costado, inadvertidos en su andar de simios errantes. Actos contritos del sueño y toda la eternidad. Paren ya. 

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...