lunes, 25 de mayo de 2015

Día 372: Sin saberlo todo

      Los almacenaron en un espacio no mayor a un cuadrado de cinco metros cuadrados. Ciento veinte personas. Apretados. Van a tenerlos así por unos días. Hasta que el hambre asfixie. Hasta que la sed aparezca.
      El castigo fue efectivo. La mugre los vuelve un todo brillante y gracioso. La caca se pegaba entre las caderas de las personas. Ciento veinte personas. Todos inocentes. Seleccionados al azar. Pueden proferir los improperios más obscenos y nadie los va a escuchar. Están a doscientos metros bajo tierra.
      Saben que les queda poco aire. Los minutos hacia la inevitable muerte se acercan. Por lo que cuentan es poco importante, porque nadie tiene la más mínima idea. Todos inocentes. De a poco los cercenan hasta que desaparece la voluntad de creer.
      Arrastran las volutas del piso, son señores antiguos, resortes de una desmesura. Ellos no lo saben. No son tan inocentes después del todo. El problema es que no recuerdan. Algo sin forma les borró las mentes. Así reciben el castigo sin chistar. Nuevos inocentes de pasado oscuro.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...