jueves, 17 de septiembre de 2015

Día 487: La revolución de los trabajadores

      Ese día se suspendieron todos los envíos al interior. La crisis en la fábrica revestía un carácter preocupante. Sin materia prima no hay producto. Tenemos problemas con el stock. La demanda baja. Es la competencia que nos ha puesto en la estocada. Los especialistas en marketing corrían para todos lados, como si estuviesen prendidos fuego.
      Así de dura es la industria. Más dura aún la que se encarga de producir en masa todo tipo de consoladores. Consoladores con luces. Consoladores con escamas. Consoladores con sabor a maracuyá. Consoladores con forma de árbol de navidad. Consoladores que vibran como un celular. Y los comunes.
      Una mañana de agosto, fría, con amenaza de nieve, cayó la demanda. El dueño de la fábrica necesitó a once abogados para leerla y sostenerla. Como si esa demanda fuese un yunque de veinte mil toneladas que necesitase ser levantado.
      Las ventas cayeron en picada. Una denuncia colectiva instaba a la empresa "Culo feliz" (sic) a indemnizar a un grupo de 120 usuarios de consoladores por una suma de 569 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios ocasionados por una mala partida. El látex había venido malo, y ahora tenían cientos de genitales contaminados o, en su defecto, extirpados, viviseccionados o, más simple, inutilizados.
      En Culo feliz no había mucha felicidad que digamos. Todos temían lo peor. Sueños de consoladores de piedra incrustado en los anos de los principales miembros del directorio acudían a la mente de todos los operarios de la fábrica. Cabe decir que en Culo feliz no se hablaba de otra cosa que no sea de consoladores.
      Aunque con los inconvenientes de los últimos días, las demandas judiciales se convirtieron en un excelente tema de conversación. Los operarios pensaban. Pensaban. Nos pagan el sueldo en consoladores. Estas personas van a obtener dinero. Dinero de verdad. No un pedazo de goma para introducir en un orificio aleatorio del cuerpo. Deberían hablar con el dueño de Culo Feliz. No sería mala idea.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...