miércoles, 14 de octubre de 2015

Día 514: Sueño nebuliano

      El espacio es negro y silencioso. Por cierto, no es comunista. En el negro espacio silencioso y no comunista se encuentra una forma de vida extraterrestre, más precisamente un nebuliano, que maldice, maldice y no para de maldecir. Tiene la nave averiada y por lo menos una espera de dos años para que llegue el auxilio mecánico.
      Los nebulianos, mercaderes del universo por excelencia, detestan más que nada en el mundo quedarse parados De acuerdo a su visión, la economía es la única máquina de energía perpetua, y lo saben más que nadie, por eso defienden sus tesoros con uñas y dientes.
      No en balde se ganaron el mote de ser los Leprechauns de la galaxia de la nube de Magallanes, entre tantas otras peculiaridades de su raza. También es bien conocido el hecho que un nebuliano atorado en un predicamento mecánico, como una avería del motor de una nave, no intervendrá a menos que exista un auxilio al respecto.
      Y otra cosa más. Un nebuliano no sabe qué hacer con su tiempo libre. Un año detenido puede deparar varias sorpresas. Estas criaturas tienen unos poderes extraordinarios cuando se encuentran en situación de ocio.
      Un nebuliano puede viajar en el tiempo, y también clonarse a sí mismo. Incluso puede hacer desaparecer un planeta si así lo desease. Son las cosas que ocurren cuando estos pequeños no piensan en economía. Podrían realizar milagros, si se lo propusieran, pero la beneficencia no forma parte de su sistema neurológico.
      En el espacio negro, silencioso y no comunista un nebuliano espera. Ha creado hasta ahora la no menor cantidad de cinco universos. Así son los ciclos de ocio nebulianos. También ha diseñado un planeta habitado con simios de inteligencia media. Lo llamó Tierra, porque le recuerda a una receta de cocina de su abuela. También decidió colocar en sus cerebros una pequeña disfunción. Un detalle ínfimo.
      Esa pequeña disfunción tardaría miles de años en evolucionar. Es lo que se llamaría inteligencia humana. Gracias a eso nace la ciencia humana y los estudiosos de ella. Los creadores del proyecto Diógenes. Aquellos que sirvieron su venta en bandeja a los nebulianos
El año se cumplió y la espera llegó a su fin. Todas las fantasías, los universos, la Tierra implotaron como una burbuja. El nebuliano se despabiló del sueño y volvió a su realidad económica, de la que nunca, hasta su muerte, volvió a salir. 

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...