sábado, 24 de octubre de 2015

Día 524: Marrón

      Con el corazón constipado. La caca queda adentro. Aparece entre los ventrículos y diarrea las áreas. Ese imperativo de sumar, ¿quién los contrata? Ejércitos de coprófagos golpean a mi puerta. Aprietan sus estómagos y dejan sus desayunos en el medio de la calle.
      Y ese extraño de culo angosto que no deja salir nada. Tiene el ojete amurado. Es una vida demasiada marrón para tanto verde. Podemos jugarnos la vida. Por lo que más se quiere, se come toda la mierda. Cuchara tras cuchara. Hasta el borde del asco mismo.
      Nos regalamos un morboso momento para pensar las cosas que hacemos mal y nos gusta. Ese dedo en el ojete que gusta y no deja de gustar. Que aprieta. Que hace de tapón. Es un dedo de los peligrosos. Activa el placer. Desarma el abismo de nuestras esperanzas. Sumergido en caca. Marrón oscuro.
      Un nuevo abrigo. Calor de los mejores. Manos. Erótica de un ensueño. Atrincherado el esfínter busca despedir a un amigo. Es el fin de toda guerra. Sucio. Marrón.
      Y por detrás, un palo enjabonado. Un palo encacado. Persiste en introducir su sexo. Por detrás. Un océano virgen, por descubrir. Colón anal. Marrón.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...