viernes, 30 de octubre de 2015

Día 530: No mires el suelo

      Un minuto imperfecto. Podés pensarlo. Retratar la figura del miedo agazapado debajo de la cama. Una sombra paciente que aguarda su momento. Manipula sus papeles. Esta noche le toca atacar. Y la presa gritará y gritará, como nunca antes. 
      En ese minuto de tantos segundos. Veinte de más. Ochenta segundos para terminar lo que muchos empezaron y nadie crea. Un cinto renuente a abrir la carne en varios pedazos. Quiere ser herramienta y no castigo. Tizne gris cubre memoria.
      Cuando haya viento a favor podrás decirlo. La costa cada vez más cerca. El barco cada vez más grande. Un choque inminente de naciones acaudaladas. O muchas pobrezas unidas en una sola. Un traje de neoprene nos queda chico para tantos. En la senda resbaladiza caminamos hasta que los pies no den más.
      Pusimos ese poroto asesino sobre las cuentas que restan. Andamos, como funciona la cosa. Inercia, magia, relatos del Señor. Brujería y albúmina. Un cóctel de pirañas.
      De ahí nacen todos aquellos sueños pervertidos. Esas mañanas vacías frente al espejo, con la promesa jurada y la cara con nada. En ese minuto imperfecto que ya nada vale una pesadilla de cotillón renace. Es quererlo. Desearlo. Y en un determinado segundo, morir.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...