lunes, 21 de diciembre de 2015

Día 582: Amplificado

      Dicen que los buenos jugadores de ajedrez son aquellos capaces de anticipar la mayor cantidad de jugadas en su mente. Bueno, en tu caso, no sé si sabías que el ajedrez era un juego. Primero te cuento, esas piezas que ves, las negras y las blancas, son parte, junto con el tablero, de lo que se llama ajedrez. No son para comer.
      Es importante que te lo diga, estoy hablando con la persona que se comió un pueblo entero. Ni siquiera sé para qué me preocupo en tratar tu imbecilidad, eso es tarea del loquero, yo soy un simple operario de la ley. Tengo que preguntarte por qué carajo lo hiciste. Y luego me preguntaré a mí mismo por qué este trabajo a veces me pone en situaciones como ésta.
      Al principio no pasó nada. Es una ley universal, cuando las cosas ocurren, nadie se da cuenta, hasta que ocurre, digamos, un poco más fuerte. Amplificado, esa es la palabra. Un evento amplificado. Esa clase de noticias que llegan a la tele. Tragedias pintarrajeadas cuando ya todo es muy tarde. Aplica a tu caso. Al pie de la letra. 
      Comenzaste por lo comestible, como era de suponer. Tortas, tartas, carne, verdura, postres, alfajores. Y terminaste con asfalto entre tus dientes. Te comiste toda una avenida. Te comiste casas enteras. Y yo todavía me pregunto, como humilde operario, cómo hizo tu estómago para aguantarlo todo. Incluso te pesamos, no subiste un solo kilo.
      Sabés que tengo una teoría loca. La saqué el otro día cuando veíamos un documental con mi familia. Era sobre el espacio. Te contaban un poco acerca de la naturaleza de los agujeros negros. De acuerdo al documental, un agujero negro es un lugar en donde hay tantas cosas acumuladas, apretujadas, que se genera ahí una gravedad insoportable. La gravedad es tan pesada que se engulle todo. No deja escapar nada, ni siquiera la luz, con lo rápida que es. Viste, te dí una lección de física moderna.
      Bueno, el caso es que yo creo que tenés un agujero negro en el estómago. No me preguntes como llegó eso ahí, no soy científico. Lo mío es de aficionado. El caso es similar. Tu estómago trata de ese modo.
      Capaz que vos me das una explicación diferente.Me tenés que disculpar, es que soy muy curioso. Siempre quiero encontrarle la razón de ser a todo. Quizás vos no la tengas. Por ahí fue el hambre. Un hambre ancestral que te llevó a comerte una ciudad entera, con sus autos y sus cocheras incluidas.
      Seguro te van a encerrar en un loquero, conozco esta clase de casos. Bueno, nunca uno igual o parecido, pero ahí lo intuyo. Igual te entiendo, sé lo que a veces el hambre nos lleva a hacer. Vos formás parte de este evento amplificado porque tu hambre también lo está. Amplificado. Me gusta esa palabra.

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