lunes, 15 de febrero de 2016

Día 638: Pequeña historia del eterno retorno

      Para todas las mentes suspicaces en proceso de atontarse acá les va una novedad: ya está todo inventado. No se preocupen, no es solo una frase para llamar la atención, es la realidad. Vean lo que ocurrió.
      Hace millones de años el creador de la Tierra, un borracho empedernido que algunos idiotas llaman Dios, perdió una apuesta con unos burócratas nebulianos. El creador nunca pagó su deuda. Si, en algo nos parecemos, ¿no?
      Los amigos nebulianos, que antes que todo son unos despiadados gerentes del espacio, nunca desatienden un negocio, mucho menos cuando se trata de un cliente moroso. Y de algún modo se salieron con la suya. A cambio de la apuesta perdida, una mesa de póker por si les interesa, los nebulianos se quedaron con el infinito hipotético de patentes creativas que atañen a la especie humana. Los monos con cerebritis, tal como nos conocen los nebulianos, o monos con el seso inflamado, para una definición más de barrio interespacial.
      Así que Nietzsche al final tenía razón, creamos cosas hasta el límite finito de nuestras posibilidades y después volvemos a empezar, como ese cangrejo que solo le enseñaron a caminar hacia atrás. Pero eso ya es otra historia, y también tiene mucho licor y apuestas clandestinas.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...