viernes, 8 de julio de 2016

Día 782: La amistad no existe

      La razón del ignorante. Juntar unos cuantos huevitos para su granja y escapar por la puerta de atrás. Es una comadreja de todas las excusas que pueda pergeñar el hombre en su sana mente. Podría confesar como los mejores y aún así prefiere el silencio. La no palabra lo hace sabio, aunque no lo sea. Pero por supuesto, allá está mi amigo, salúdenlo. De ese ignorante hablo.
      No me culpen, uno no elige sus amistades. Eso es lo que te quiere hacer creer la televisión, pero no. Uno aparece en esta bendita Tierra y al segundo dos te ponen al primer idiota a tu lado. Es así. No se puede elegir. Uno cae. Cae. Cae. Y no para de caer, hasta el maldito techo. Cualquier saco de pedos está disponible para hacernos compañía hasta el fin de los putos tiempos.
      La amistad hace bien. Tanto como el cáncer. O un abrazo, o la muerte. Es lo mismo. Nadie muere acompañado. Tenemos que acabar con la fantasía del funeral egipcio. Hay que entender las leyes de conveniencia, como tan bien lo saben los gatos. El cariño es algo que nos inventamos para hacernos sentir menos miserables de lo que en realidad somos. 
      El mundo debería poner la llaga en el dedo y dejarse de joder. Dejen atrás los sentimentalismos medievales y exploten como corresponde la cuota animal que nos tocó en suerte. El mono, incluso el delfín entiende, las delicias del comensalismo. Captar, quizás dónde radica nuestra herencia parasitaria. Allá a lo lejos no hay amigos, aunque compartamos la misma mesa y nos emborrachemos en nombre de Dios.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...