lunes, 18 de julio de 2016

Día 792: Polifemo y su tormento

El atolón del silencio. La muralla de la soledad. Con muchos nombres así se lo conoció al monstruo que se tragó a toda la tripulación como si nada. El barco pesquero no llevaba muchas personas. Veintisiete hombres fue la cuenta del capitán antes de subir a la embarcación que sería su tumba.
La trampa parecía inofensiva. Un poco de oleaje en alta mar, nada del otro mundo. O sí. El primero en advertirlo fue el encargado de la limpieza. Por temor a quedar como un tonto se lo calló. Pero era verdad. El llamado de las sirenas existió. Luego el silencio.
A lo lejos, por lo bajo, el rumor de un sonido imperceptible se colaba. Es un golpe contundente, chirriante. Un sonido como de abrochadora al abrochar muchos papeles. También un sello. Una oficina marítima, eso es. Alguien ordenaba los papeles.
Los tramites se realizaron en tiempo record. Una vez completados los formularios Poseidón obtuvo la aprobación olímpica para hacerse con todas las vidas de aquellos hombres. Poco le importó sus almas. No volvería a ser engañado. No más hombres astutos de tenaces palabras. El barco fue arrasado por el silencio y nunca nadie volvió a hablar.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...