martes, 11 de octubre de 2016

Día 877: Indolencia

Un día después para no olvidar. Lo tenemos en el corazón, claro que sí, palabras marcadas con lápices crudos. Quiero pretender que los soles queman y las estrellas son otra cosa. Son teorías poco felices. Videos planos con poco argumento para sostener. Unas tantas frases seguidas de otros puntos y unas pocas comas. Terrorismo en vivo y el directo. Sin noticias de lo mismo.
El esfuerzo de lo poco se dilata en múltiples pantallas. El ego atroz de las sombras de lo ajeno. Se confunde en una sola torsión, espíritu y silencio. Puede doler el cerebro. También es un cosquilleo a la mitad del estómago. Es una figura retórica ambivalente. Un maremoto de colores estropeado contra la ventana.
No existen los paraísos. El ilustrado momento de la destrucción sempiterna. Un eco arraigado en la lujuria de un cuarto muerto. Pocos rincones de entendimiento. Nos vamos apagando de a retazos. Somos la luciérnaga sin pilas. Llamamos a la nueva mañana, con la poca esperanza que nos resta. El cúmulo de toda la pereza. Colocaremos la pared y sepan que el golpe a la puerta pronto se viene.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...