jueves, 24 de noviembre de 2016

Día 921: Voto negativo

Por primera vez en su vida sintió algo. Fue un aval para la bancarrota de las naciones. Los diputados aplaudieron de pie su discurso. Aquella madrugada quedaba legalizado todo lo que faltaba hacerlo. Todo. Desde la marihuana hasta escupir en la nariz de un perro. Estamos aburridos, dijo, hagamos grande, enorme, interdimensional, este país.
Los jinetes de la resistencia estaban parapetados en las inmediaciones del palacio de la justicia. Los vamos a linchar a todos, decían. Estaban enojados, es cierto. Son perritos con el hocico mojado, se burlaba un periodista con aires de inteligencia suprema. Fue la primera víctima de esa madrugada sangrienta.
Las callen sintieron el embate. Algunos se preguntaron, en la confusión, qué carajo ocurría. Podemos hacer de todo. Es noche, o mañana, o tal vez tarde, vale todo. Qué importa. Después colgaron a un perro de un árbol. Fue divertido. Hasta que empezaron a hacerlo con personas. Y un adelantado encontró el negocio en eso. También fue divertido, aunque no tanto para algunos.
En el caos de las horas venideras, el flamante héroe tomó un taxi. Observó como el fuego crepitaba por varios lugares de la ciudad. Orgulloso pensó, este es mi trabajo. Les traje caos. Eso necesita esta bendita, puta, humanidad.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...