sábado, 17 de diciembre de 2016

Día 944: 1990

Unas cuantas canciones entraron en el cassette. Una de INXS, otra de Chris de Burgh. También hay lugar para un clásico de Sting, y quien sabe, tal vez algo de Toto. La música nos engolosina el cerebro. Es el portal a un mejor tiempo. O a uno no tan bueno. En los ochenta le ponían a todo sintetizadores y colores fluor. Creo que la idea era que todo se pareciera un poco a Blade runner. Ya saben, el miedo al futuro y esas mierdas. Síntoma inevitable, estimo, del miedo al presente sublimado en otra cosa.
Tampoco se trata de la fidelidad del oído. El cassette es una mierda si se lo compara al vinilo. Aunque es curioso, si colocan en una maratón a un CD y un cassette, tengan la seguridad que este último gana por afano.
Acá no llegó tanto la paranoia de la guerra fría. Creo que teníamos suficientes con nuestros propios miedos. Costó trabajo erradicar la peste verde. Aún el grupo de insurrectos de las cúpulas mayores nos hicieron sufrir un poco por las cosas recientes de nuestra historia. Buscamos afuera, es cierto. Pero no importamos más miedo. Nos aquerenciamos a The police, a Jackson, Bryan Adams y otros tantos.
Ese cassette testimonio evanescente de una era. El muro cambió las razones. Se movieron los capitales con los escombros. Quedamos abajo. Quedamos arriba. Hubo furia, enojo. Algunos recordaron tiempos perdidos. El limbo de los setenta. Cayó el muro y con él se vino abajo la grandilocuencia de un lenguaje. Decir. No decir. Decir poco. En Seattle están pasando cosas. Allá mamaron a Hendrix. Algo grande está por venir.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...