lunes, 13 de febrero de 2017

Día 1000: 1000 días

Ella lo prometió, en mil días el agua del Riachuelo iba a ser bebible. Luego la metieron en cana y el Riachuelo, por supuesto, no mostró señal alguna de limpieza. Los efluentes industriales siguieron haciendo su trabajo y la vida, tal como la conocemos, comenzó a retorcerse. Allá por lo bajo las moleculas submarinas respiraban la excitación de una nueva era en la que organismos un poco diferentes bregaban por ver la luz del día.
Al principio eran pequeños lagartos y mutaciones insignificantes. Los medios de comunicación no le dieron importancia. Y la evolución aprovechó. Los tiempos se aceleraron. Criaturas de dos cabezas comían personas en los principales barrios porteños. Al cabo de una semana la plaga cubría toda el área metropolitana. El frío los va a matar, dijo un experto confiado en un resultado favorable a la humanidad. Se equivocó.
Las personas no solo murieron a causa de los nuevos lagartos. El calor no disminuía un ápice. Hombres y mujeres quedaban secos en la calle de tanto transpirar. La salitre en la piel era el condimento perfecto para el almuerzo de las criaturas mutantes del Riachuelo.
Un científico quiso solucionar la inevitable extinción de la Argentina. Terapias de ADN. Si insertamos una cadena de ADN acá, el proceso mutante se cae a pedazos. Y así fue. Cayó, pero para formar un nuevo y mejorado organismo. La humanidad se extinguió en el decurso del mes. Y esa es la razón por la que ahora nosotros, los lagartos, volvimos a dominar la Tierra.

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...