sábado, 8 de julio de 2017

Día 1141: De lo autocumplido

Estuve a punto de cometer un crimen. Lo evité con mi talento precognitivo. Ya saben, anticiparme al resto, incluso a mi mismo. Se sorprenderían al descubrir lo inútil que puede llegar a ser. Pregúntenle a Tiresias. O a Casandra. No hay peor sordo que el que no quiere ver. Lo que viene viene y nada puede evitarlo, ni siquiera una mente preclara. Volvería en el pasado para cambiar las cosas, eso si. Me arrepiento de todo.
Debería anular las reglas de las probabilidades. Esas que dicen que tal vez maté a alguien, o no. Lo hice, y punto. Aunque solo fue una idea. Puedo tener tantas ideas. No se imaginan. Una vez hice que un perro se haga pis encima. Me gusta lo sádico. No quiero sufrir más. Ahora le toca al resto. Será por eso que mi cabeza precognitiva se prepara para un asesinato. Se viene algo que va a descargar dos o tres balas sobre el cuerpo de otro. Ese algo soy yo.
Y acá viene lo increíble. Las acciones, lo que hice al respecto. Me encerré para evitar lo que sabía que iba a hacer. O sea, matar a la persona que se suponía que iba a matar. Las horas me carcomieron la paciencia. Luché con mi claustrofobia mental. Casi estuve a punto de perder los estribos. Logré el control antes de que todo se fuera a la mierda. Observé mi reflejo en la ventana. Y así me encontré con mi futura víctima. 

No hay comentarios.:

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...